Muchas mujeres tienen varias dudas sobre si se puede ser madre con vulvodinia.
Hoy, os voy a redactar unos consejos y datos importantes sobre el embarazo con vulvodinia. En este artículo se incluirá también información traducida de la National Vulvodynia Association sobre el embarazo y el parto con vulvodinia.
La vulvodinia biológicamente no impide quedarse embarazada o que puedas tener un parto, son otros factores los que pueden hacer replantearte esta decisión. Primero de todo, estaría el nivel de incomodidad que sientes con la vulvodinia y si eso te causa demasiada dificultad para poder tener un bebé, no solo el embarazo, sino también criar a ese bebé teniendo un dolor crónico que aún no ha tenido la ocasión de mejorar. Pero también hay que decir que la crianza es de dos y tú, mujer, no tienes que sentir toda la presión de la gestión familiar, tu pareja es responsable a partes iguales contigo. La maternidad y la paternidad tiene que ser una cuestión de equilibrio y coresponsabilidad, y si el deseo es tener un hijo o hija, se tiene que tener en cuenta que puede ser que haya algunos momentos en que la vulvodinia te pueda causar dificultad en tu vida cotidiana, pero para eso tiene que estar la pareja, para dar ese equilibrio que seguro que tu darías si a él o ella le diagnosticaran cualquier dolor crónico en otra parte.
Respecto a la vulvodinia, conozco a mujeres que con el embarazo le disminuyeron sus síntomas y también mujeres que le empeoraron, aunque aseguran que les mereció la pena. Pero eso es decisión y opinión de cada mujer. Después de esta reflexión, se tendría que abordar el tema de la concepción,
¿Tienes dificultades para poder disfrutar de las relaciones sexuales con penetración?
En este caso hay diferentes consejos, que pueden mejorar las relaciones dependiendo del tipo de vulvodinia que tengas. Hay mujeres que tienen por ejemplo vestivulodinia, y que les favorece en las relaciones sexuales ponerse lidocaína en la zona afectada.
En general, el uso de lubricante y/o encontrar una postura sexual que disminuya la irritación y mejoren el placer sexual, ayudarán a poder mantener la relación sexual con penetración. Es importante saber que las mujeres con vulvodinia siempre pasamos épocas mejores o peores para mantener relaciones sexuales, si ves que no estás cómoda, no te preocupes y mejor espera al momento oportuno para mantener estas relaciones.
La terapia manual de una fisioterapeuta, también puede ayudar a mejorar y aliviar el dolor en las relaciones sexuales para poder mantenerlas.
Tener relaciones con penetración no es “necesario” a no ser que intentes quedarte embarazada. Los encuentros sexuales, cuando quieras tenerlos, tienen que ser placenteros y cómodos, si tener relaciones con penetración te impiden que sean así, deja de tenerlas hasta que eso te pueda producir placer. Tenemos que dejar de lado la idea de que las relaciones sexuales se basan en la penetración, eso no es así, las sexualidades son diversas y todas válidas, muchas veces da mucho más placer otras prácticas que la penetración en sí, y no solo cuando tienes vulvodinia.
Por último, como consejo general para disminuir las molestias, no solo cuando se intenta concebir, el aplicarse compresas frías después de la penetración y/o fricción, ayudan a mejorar el posible hinchazón o irritación.
Dejando este tema atrás, si las relaciones sexuales son imposibles, se podría pensar en realizar fecundación in vitro o inseminación artificial.
Adentrándonos ya en profundidad sobre el embarazo con vulvodinia, vamos a dejar unos puntos importantes:
· Primero hay que asegurarse de si la medicación que tomas es compatible con el embarazo, en el caso de que tenga algún efecto secundario que pueda afectar al bebé en gestación, se tendría que contemplar la posibilidad de reducir la medicación, de cambiarla o de tener que eliminarla. Todo tiene que estar supervisado y recomendado por un equipo médico, pregunta a tu doctor o tu doctora sobre la medicación que tomas y su efecto con el embarazo.
También se tienen que tener en cuenta que algunos tratamientos que sí que son seguros con el embarazo, como la fisioterapia, que puede ayudar a algunas mujeres a reducir las molestias de la vulvodinia durante el embarazo y/o siempre.
· Si tu vulvodinia afecta a tu suelo pélvico, tienes que tener en cuenta que cuanto más crezca el bebé, su peso hará presión sobre los músculos que sostienen la pelvis, pudiendo provocar un brote de síntomas. Pero también muchas mujeres, que sin tener vulvodinia, ya experimentan dolores en medio de la pelvis y en el cuello uterino, así que es posible que, aunque no tuvieras vulvodinia, experimentaras estas sensaciones igualmente.
· Durante el embarazo la frecuencia urinaria aumenta, y también aumentan las probabilidades de sufrir una infección de orina.
· Para el parto tienes que informarte sobre los métodos de anestesia que te pueden aplicar en el hospital, no solo está la epidural, hay diferentes tipos (bloqueo paracervical, bloqueo espinal, bloqueo caudal, bloqueo del pudendo, anestesia local en la zona vulvar, etc…) Pregunta al personal sanitario que te llevará en el parto sobre los beneficios y contra indicaciones que te pueden generar al tener vulvodinia.
· El parto vaginal ya de por si a veces ha podido ser detonante de una vulvodinia, hay mujeres que han desarrollado vulvodinia después del parto, esto es porque puede causar traumas y disfunciones del suelo pélvico.
· Es importante saber que por mucho que se piense que una cesárea puede ser la mejor opción para las mujeres con vulvodinia según la información de la NVA “Un parto vaginal estira las paredes vaginales, lo que ayuda a contrarrestar el típico endurecimiento de la vagina que ocurre durante la lactancia. Este endurecimiento puede hacer que el tejido vaginal tierno y frágil sea más incómodo y aumentar la incomodidad que ya experimentan las mujeres con vulvodinia.” Así que podría ser que, hasta un parto vaginal fuera beneficioso, pero eso depende de cada mujer y vulvodinia que son cada una un mundo.
· Hay que ser conscientes de que el parto vaginal es el que menos daño causa tanto a la madre como al bebé, y que gracias a este proceso dentro de este tipo de parto se genera un coctel de hormonas que benefician a los dos sobre todo para la posterior recuperación.
· Aunque la lactancia materna es una opción no obligatoria para una mujer, Miriam al Adib en su libro Hablemos de vaginas menciona como “durante la lactancia materna permanecen elevadas la oxitocina y la prolactina, y es por esto por lo que disminuye el riesgo de la depresión postparto, debido al efecto ansiolítico y antidepresivo que ejercen estas neurohormonas.” Además… “A la madre la lactancia materna la protege del cáncer de mama, de la osteoporosis, de la diabetes…” con esta valiosa información, hace pensar que la lactancia materna para las mujeres con vulvodinia o cualquier otro tipo de dolor crónico podría ser muy beneficiosa, sobre todo si nuestro cuerpo ha sufrido nuestro cuerpo i ha empeorado los síntomas de vulvodinia.
· Si decides finalmente proporcionar leche materna a tu bebé, consulta a tu doctor o a tu doctora si la medicación que tomas o tienes planeado volver a tomar, se podría transmitir a través de tu leche al bebé y qué opciones hay al respecto.
· Como comentan en NVA, muchas mujeres después del parto presentan dolor al mantener relaciones sexuales, no solo las que tienen vulvodinia, así que no hay que alarmarse pensando que los síntomas de esta enfermedad hayan empeorado.
¡¡Espero que esta poca información sea de ayuda!!

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