![]() |
El abordaje de dolor crónico es único en cada persona, pero hay una serie de puntos que me parecen muy importantes y que a mí me han funcionado.
1. Sé positiva. No sabes lo compleja que es la mente, hasta un medicamento placebo si se cree que va a hacer efecto puede incluso llegar a ser más efectivo que la medicación normal. La cantidad de beneficios que tiene ser positiva ante la enfermedad es inmensa, disminuyendo así la ansiedad y la percepción del dolor. Es complicado, pero se puede lograr. CENTRA TU ATENCIÓN EN TODO LO QUE PUEDES HACER PARA MEJORAR EL DOLOR, NO EN LO QUE NO.
2. Ten pequeños objetivos. Tienen que ser objetivos a corto plazo y que ayuden a mejorar mi salud. Cuando poco a poco vayas cumpliendo estos objetivos, más motivada estarás para conseguir cumplir más e ir mejorando progresivamente.
3. Sé paciente. La gran mayoría de casos de dolor crónico terminan mejorando, el principio es lo peor. Ten paciencia y prueba diferentes tratamientos y terapias hasta que consigas dar con la que en tu caso te vaya bien.
4. Muévete. Mantente activa, cuanto menos ejercicio o movimiento peor será el manejo del dolor.
5. Tienes derecho a quejarte. Todas las personas tenemos derecho a expresar lo que nos pasa y no deberíamos desvalorizar lo que tenemos delante de la gente, pero hay que intentar que todas las conversaciones no se basen y giren en torno del dolor, ya que no darás la oportunidad a poder centrar la mente en otras cosas que mejoren tu estado de humor y pensar todo el rato en lo mismo no va a beneficiar a poder sobrellevar mejor el dolor.
6. No estás sola. Muchísimas mujeres pasan lo mismo que tu, pero como es un tabú social hay muy poca visibilidad. Personalmente, el conocer a más mujeres con vulvodinia cambió mi perspectiva, me sentí parte de algo y con necesidad de que dejaran de silenciarnos a todas.
7. Caer está permitido. Durante el proceso de tu enfermedad, sentirás que hay veces que decaes, a todas nos ha pasado alguna vez. Eso no es sinónimo de rendirte y tienes que aprovechar esa bajada para recobrar fuerzas y lanzarte con más impulso que antes en el abordaje de tu enfermedad.
8. Tu dolor es real. No dejes que te hagan creer que te lo puedes estar inventando, o que sea psicológico. Claro que la vulvodinia genera problemas psicológicos, pero no son la causa, aunque en algunos casos puede haber influido entre muchos otros factores. Aceptar tu dolor, es complejo pero necesario. - Empieza con actividades que te motiven. La mayoría de personas con vulvodinia no tienen la misma vida diaria que cuando no tenían la enfermedad, si bien es cierto que en muchos casos hay que modificar y adaptar ciertas actividades, pero eso no es excusa para dejar de hacerlas. Empieza teniendo pequeños objetivos y realizando actividades que te gusten y te motiven, eso te ayudará a ir avanzando.
9. Empieza con actividades que te motiven. La mayoría de personas con vulvodinia no tienen la misma vida diaria que cuando no tenían la enfermedad, si bien es cierto que en muchos casos hay que modificar y adaptar ciertas actividades, pero eso no es excusa para dejar de hacerlas. Empieza teniendo pequeños objetivos y realizando actividades que te gusten y te motiven, eso te ayudará a ir avanzando.
10. Cuídate. No solo cuida los aspectos relacionados con tu vulvodinia, sino tu salud en general, un ejemplo sería cuidar la alimentación. Estos son pasos muy importantes que te hacen estar mejor y también aunque no lo parezca, mejoran los dolores crónicos.


Comentarios
Publicar un comentario